RIESGOS CRITICOS Y DISCIPLINA OPERATIVA
Realizamos auditorías de riesgos críticos para minería.
Proceso esencial que permite a las organizaciones evaluar y supervisar el
correcto funcionamiento de controles críticos.
Verifica la efectividad de los controles internos
establecidos y asegura una operación preventiva y eficaz para colaboradores
propios y sus contratistas
Objetivos de la auditoría interna de riesgos críticos
-> Verificar planes y procedimientos de los mayores
riesgos en las operaciones
-> Revisión de la aplicación de los controles críticos
operacionales
-> Control de inventarios por riesgo crítico, verificando
que toda infraestructura, herramienta y equipos, así como métodos de trabajo,
cumplan con reducir al máximo los riesgos
->Vigilancia y cumplimiento de las normas
nacionales/internacionales de seguridad y salud en el trabajo
Aplicamos técnicas para el comportamiento seguro aplicado con riesgos críticos.
La mayor parte del reconocimiento de peligros reside en la rama de la psicología aplicada conocida como conciencia situacional. La conciencia situacional es el proceso de percibir un estímulo importante, comprender su significado y anticiparse a los resultados
Gracias a la investigación científica de la Neurociencia, ahora sabemos que las emociones tienen una base biológica y que la inteligencia emocional es una habilidad real que podemos mejorarla
A esta técnica se le denomina Neuroplasticidad
Según la neurociencia:
El cerebro asume lo conocido y no cambia solo por estar en alerta. Cambia reconfigurándolo, actúa, aprende y después se siente seguro
La neurociencia es clara:
La repetición crea redes de hábitos en nuestro cerebro y genera confianza.
La claridad de hacer notar a nuestro cerebro reduce la amenaza.
La validación social normaliza las decisiones conjuntamente.
Creándose una cultura de seguridad.
La disciplina operativa es el motor que impulsa la eficiencia y la excelencia en cualquier organización,en la curva de seguridad se encuentra en el nivel complaciente . Consiste en alinear a todos los equipos y áreas de la empresa bajo una metodología clara, sencilla y comprometida,
de manera que cada actividad—desde la recepción de materia prima hasta la entrega del producto o servicio final—se ejecute conforme a estándares y procedimientos formalizados.
Adoptar la disciplina operativa implica comprometer a toda la organización en una filosofía de excelencia, donde cada uno—desde la alta dirección hasta el operario de planta—contribuye activamente a mantener y elevar los niveles de calidad y seguridad.